Los Campos ya listos estan.

el

xitlaVALL

“¿No dicen ustedes: “Todavía faltan cuatro meses para la cosecha”? Yo les digo: ¡Abran los ojos y miren los campos sembrados! Ya la cosecha está madura.” – Jesús (Evangelio de Juan, cap. 4, vs. 35)

Desde el 2012 hemos estado hablando con Dios por este Pueblo. Hemos recibido sustos de ellos, balas, murmuraciones, chismes, conflictos y más. Hoy podemos decir que después de tanto tiempo y tanta intercesión, el Buen Pastor también tiene ovejas suyas ahí, que oyen su voz y le quieren seguir.

Este año nos propusimos entrar en este pueblo, y después de tanto pedirle al Señor decidimos que era voluntad de Dios entrar abiertamente y declarar ante las autoridades allí cuales eran nuestras intenciones – Vivir ahí y compartir la Palabra- y que ellos mismos decidieran qué hacer con nosotros. Y así fue como llegamos. Ya pasó un mes y gracias a Dios pudimos ver Su Mano poderosa cada día, entre nosotros y el Pueblo.

El primer día de nuestra llegada el comisario hizo asamblea para tratar nuestro asunto y ver que decisión tomarían, lo hablaron y decidieron recibirnos, uno de ellos nos proveyó casa para nosotros sin ningún compromiso y ahí nos instalamos. Esa primer noche fue un poco traumática para mi esposa pues hubo una balacera entre ese pueblo y el vecino, pensábamos que en cualquier instante entrarían las balas por el techo. Al día siguiente nos comentaron que así ha sido desde que inició el año y que ya se habían dado dos bajas de cada lado y otros levemente heridos, algunas casas con casquillos incrustados y claro, muchos sustos, toda la población e incluso el comisario nos dijeron que anhelan que ese conflicto por tierra acabe. Mi esposa y yo en cuanto nos enteramos de tal situación rogamos a Dios que acabará con esto, y pedimos por la Paz entre ambos pueblos. La Biblia claramente nos dice: “Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.” (Jeremías 29:7). Sucedió que del día que llegamos a dos días más solo hubo enfrentamiento y lo restante del mes cesó la balacera entre ambos pueblos. De ahí en adelante pudimos enfocarnos en compartir la Palabra por las casas. Conocimos niños y niñas hermosos, con un corazón receptivo a todas las historias que les contábamos. Gracias a Dios a la par de nuestra llegada también llegó a esa misma población un nativo que había estado trabajando en Ensenada y Chihuahua y allá había escuchado la Palabra y había creído y ahora sentía de Dios volver a su Pueblo para compartir la Palabra. Esto fue una gran ayuda para nosotros pues habla perfectamente el español y nos sirvió de Intérprete en muchas casas.

Otra cosa muy interesante es que llevamos un proyector portátil y una bocina pequeña para ponerles la Película de Jesús en el idioma Mixteco, también gracias a Dios y  a nuestro hermano Fernando G. que nos consiguió 600 películas de Jesús  en DVD para repartir, todas en 3 variantes del idioma mixteco. Era una bonita sensación ver sus caras cuando miraban y escuchaban la película en su propio idioma.

Como en la mayoría de los pueblos indígenas de México, también aquí hay necesidad y enfermedades de todo tipo. Te pedimos de favor que nos ayudes a orar por ellos, que Dios supla cada necesidad y alivie todo dolor y también que se provea de un Centro de Salud digno para ellos donde se puedan atender las diferentes emergencias que se presentan.

Quisiéramos contarles día por día todo lo sucedido en aquellos lugares pero creo no acabariamos por hoy. Ora mucho por nosotros y ruega a Dios que levante una obra firme en este pueblo y que toda la oposición no estorbe. Los amamos mucho y les agradecemos a todos aquellos que han orado por nosotros y han estado al pendiente de nosotros, a todos aquellos que de una u otra manera han apoyado esta misión; de parte nuestra, que Dios los bendiga grandemente!

 

Cuando vieron a Jesús, lo adoraron, ¡pero algunos de ellos dudaban!  Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.  Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.  Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos». (Evangelio de Mateo, cap. 28 vs. 17 al 21)

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s